Buscar este blog

jueves, 23 de febrero de 2023

Perdidos y lo que de verdad pone en valor este diamante audiovisual


 Cómo empezar a hacer esta catarsis de una serie tan magnética como reflexiva, de esas pocas obras audiovisuales que encuentras y que te hacen pensar. Después de haber visionado el capítulo final de la serie con la respiración contenida, suspirando en los últimos minutos, mientras que se me iban derramando cada vez más lágrimas y al borde del llanto. Ese momento en el que Jack se despide de Kate para salvar la isla y sacrificarse y se besan diciéndose mutuamente te quiero y por parte de Kate un: "prométeme que nos volveremos a ver", consigue traspasar la barrera emocional entre nuestra alma y la ficción y las emociones de dos personajes de una serie. 

Perdidos era una de esas series típicas que uno tiene en las interminables listas de series pendientes de ver. Hace casi dos meses que vi el primer episodio y la serie llegó en un momento en el que paradójicamente me encontraba perdido. Nada es casualidad y es que si algo ha demostrado Perdidos es que el destino no es en vano y que todo pasa por algo (una idea que se ha construido firmemente en la serie). Me llamó la atención que el inicio de esta serie fuera un 22 de septiembre de 2004.

Decir que Perdidos es una serie que trata sobre un grupo de supervivientes que tienen un accidente de avión y se encuentran en una isla ilocalizable es quedarse en la superficie del mar. Hasta con esa falsa apariencia jugó la serie. Nada más lejos de la realidad, Perdidos es un canto a la vida y una alegoría a la muerte.

En la escena final fueron decisivas varias frases que le dice el padre a Jack ya muerto a su hijo para comprender todo lo que estaba pasando. "Todos morimos alguna vez hijo, algunos murieron antes que tu, y otros mucho después", "nadie muere solo, Jack, los necesitaste a todos y ellos a ti"

Fue necesario que apareciera su padre, a cuyo fantasma tuvo que enfrentarse en más de un sentido a lo largo de seis temporadas, para que Jack por fin comprendiera... y avanzara.


La construcción de los personajes ha sido sobresaliente. Cuentan con muchas aristas y con sus luces y sus sombras, pero hay un motivo por el que llegaron a esa isla y no fue casualidad. Todos ellos (Jack, Kate, Locke, James, Hugo, Sayid, Claire o Desmond) no eran felices con sus vidas, sentían que debían de encontrar lo que andaban buscando y además hacía una comparación con la vida real en la que cuando nacemos venimos para hacer algo en esta vida, tenemos una función. A lo largo de la serie cada uno de ellos va encontrando su sentido a la vida y hasta para la muerte tenemos que vivirla con plenitud y esperanza de pasar a una nueva etapa espiritual.

La serie estadounidense fue creada por J.J Abrams y Damon Lindelof y emitada por la ABC. Constó  de 6 temporadas y 121 episodios en los     que esta ficción fue pionera en utilizar los flashbacks y flashforwards (que luego se popularizaría tanto en series tan actuales como Dhamer).

También hizo famoso el término spoiler y la comunidad fan que cada semana hacían miles de teorías al acabar los episodios en diferentes comunidades y foros digitales. La serie llegó a ganar importante premios como los Emmys, en total 6. 

Perdidos es sin duda la mejor serie que he visto en años, es una de esas pocas reliquias antes de la era Netflix. Es de agradecer los tiempos que tuvo la serie y los que se tomó para construir la historia tanto de los personajes como de hacia dónde quería ir, con pausas sin atragantarse viendo los episodios todos en un fin de semana como es el modelo de consumo actual y con una premisa clara, no estirar el chicle de una obra audiovisual en la que tiene su principio y su final. A veces en esta sociedad de la impaciencia y falsa creencia de eternidad nos falta pararnos a pensar en eso mismo que consiste la vida y que trató de explicar la serie. Todo tiene un principio y un final, la vida y la muerte.

Vivir juntos, morir solos





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Perdidos y lo que de verdad pone en valor este diamante audiovisual

 Cómo empezar a hacer esta catarsis de una serie tan magnética como reflexiva, de esas pocas obras audiovisuales que encuentras y que te hac...